sábado, 27 de noviembre de 2010

¡Todos los días aprendemos algo!

Hoy toca seguir contando experiencias del cole, y aunque la última fue muy desagradable para mí, esta vez no lo es.
Esta primera semana hemos estado dos días sin poder dar clases prácticas de Educación Física, porque ha llovido mucho y las pistas además, estaban completamente encharcadas, y como ya os dije, mi colegio no tiene recursos para hacerla en otro sitio (gimnasio).
Por fin, el jueves que ha sido el último día de clase de la semana, al ser el “día del maestro” el viernes, pudimos salir y practicar las actividades que tenía preparadas. Los días anteriores fueron un poco caos, porque tener a 27 niños de cada curso encerrados en un aula queriendo salir, y teniendo poco que hacer era desesperante.
Pero como ya he dicho, por fin salimos. Ese día teníamos clase con 5º y con 6º.
Yo me había preparado las clases, con calentamiento, juegos y preparación para un deporte.
La clase con 6º fue demasiado bien, y Pepe, mi tutor en el colegio, me aconsejó y me enseñó muchas técnicas para controlar a los niños.
Ya con 5º hubo la primera sorpresa: la otra profe de EF tenía una sustitución y ¡me mandó también a su 5º! ¿qué hacía yo con 60 niños? ¡ni siquiera cabían en la pista!
Así que, hice lo que pensé que era mejor: hicimos un buen calentamiento…¡y a jugar!
Jugaron a “cementerio” 5ºA contra 5ºB, y después otra partidita niños contra niñas, y como eran muy pocas el profe y yo nos metimos en su equipo.
Así pasamos la clase y los niños se divirtieron muchísimo, aunque no era la clase que yo tenía programada, hubo un imprevisto y lo solucioné de la mejor manera que se me ocurrió.
¡Haber que nos pasa la semana que viene!

No hay comentarios:

Publicar un comentario